Thomas Alva Edison tenía claro que detrás de una
gran idea había mucha dedicación y sudor derramado para llevarla a cabo, de ahí
“El genio es 1% inspiración y 99% traspiración”. Por el contrario la sociedad
en la que nos encontramos hoy en día, es como si hubiera olvidado esta noción y
se hubiera instalado en un punto en el que solo da importancia al momento
“eureka”, el momento en el cual aparece la inspiración, pero…
¿Dónde se han quedado las largas noches sin dormir, los grandes sacrificios para que esa idea llegue a hacerse palpable?
Damos
mucha importancia a fomentar la generación de ideas, pero no prestamos atención
a la ejecución de las mimas. “Nos pasamos la vida saltando de una idea a otra,
pero sin llegar a ninguna parte”, la mayoría de las ideas mueren. Como mentes
creativas que somos, nos surgen nuevas ideas después de haber dejado morir
muchas otras, pero la principal causa del abandono de estas es que estas no
ofrecen recompensas a corto plazo, sino a muy largo plazo y esto para el ser
humano, que por instinto es propenso a caer en los placeres y las tentaciones a
corto plazo, es su gran aquel. Esta es una de las principales causas de que
muchas ideas brillantes se rompan mucho antes de que lleguen a ser ni siquiera
un mero reflejo.
Las
ideas funcionan mejor siendo compartidas, la creatividad se amplia, por lo que
si queremos llevar una idea a alguna parte tenemos muchas más probabilidades de
ello si esta es compartida libremente.
“El genio es 1% solitario 99% compartido”
Janire
